Desde el
19 al 21 de mayo de 2005 se realizó la XXI Convención
Regional de la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular
bajo el lema "Sanidad Interior".
Pastores y líderes
de las provincias de La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y Catamarca
se dieron cita en la ciudad de Tunuyán al pie de la cordillera
de los Andes la que se encontraba totalmente nevada.
La ministración
de todos los talleres y de dos de las tres noches estuvieron a
cargo del Rev. Horacio Latté del Ministerio Unción
y Renuevo.
La reunión de la
segunda noche a cargo del Presidente Nacional de la Iglesia Cuadrangular,
el Rev. Roberto Prieto, estuvo basada en los cinco capítulos
de1ra Pedro que recitó textualmente de memoria.
Durante los Talleres y
Reuniones a cargo de Horacio Latté fluyeron las sanidades
realizadas exclusivamente por el Espíritu Santo como siempre
recalca el predicador.
Pero la actividad no terminó
allí: el domingo el Rev. Latté predicó en
la capital de Mendoza en los dos cultos de Catedral de Vida, fundada
hace 23 años por el Rev. Roberto Prieto.
La fiesta fue completa: se celebró la presencia de Dios
y se festejaron los 60 años de vida del fundador. La ministración
del Rev. Latté en el culto de la mañana se vio interrumpida
para anunciar a los presentes que el vecino que había acosado
a la congregación con treinta demandas judiciales y hasta
golpeado al pastor, pedía perdón por sus actos de
los últimos 20 años.
El poder restaurador del
Espíritu Santo estaba ahí nuevamente, y luego de
un público perdón por parte de la membresía
(una de las más numerosas de Argentina) y de los pastores
del lugar, continuó esa inolvidable fiesta de adoración
al Señor.
Dios mostró nuevamente
su amor y misericordia realizando sanidades físicas y emocionales
durante la reunión vespertina. Los testimonios al inicio
del culto dieron una clara muestra del poder sanador que el Señor
derramó en muchas vidas. Una líder expresó:
"el Espíritu me mostró en estos días
los lugares oscuros de 60 años; mi vida tiene un antes
y un después desde esta convención".
El Rev. Latté
cerró el ciclo de 4 días entre Tunuyan y Mendoza
capital, anunciando que él solo fue un canal de la bendición
de Dios y que los milagros, prodigios y maravillas que se vivieron
eran obra exclusiva del Espíritu Santo.