Parafraseando a Goergen diré que el sexo y la sexualidad son amigas, no adversarias.

Para hablar de algo tengamos claro que es ese algo. Se suele confundir sexualidad con sexo.

Encontré dos definiciones sencillas y explicativas.

Sexo es el apetito en el cuerpo humano para el placer y la procreación y sexualidad es la estética que rodea el sexo debido a las diferencias entre hombre y mujer.

Entre otros de los grandes “horrores históricos del cristianismo” - perdón debí haber escrito “errores históricos” - está la separación que la iglesia ha hecho entre el sexo y lo espiritual.

Génesis describe la creación y dice al final del verso 25 como al cierre de cada día de creación: “Y Dios consideró que esto era bueno”.

El hombre y la mujer representan la culminación de la creación de Dios, son diferentes a todas las demás criaturas por que lleva la imagen de Dios.

En Génesis 1:27- 28 está relacionada la sexualidad con la imagen de Dios.“Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creo a imagen de Dios. Hombre y mujer los creo y los bendijo con estas palabras…”

La sexualidad, la condición de hombre o de mujer, está de alguna forma relacionada con el haber sido creado a imagen de Dios.

En el centro de lo que significa estar creados a “imagen de Dios” se encuentran las relaciones.

Y la relación entre hombre y mujer constituyen la figura humana de nuestra relación con Dios.

La sexualidad no es simplemente una forma de perpetuar la raza. La sexualidad es algo central de la raza. Existimos en una relación de varón y mujer.

El tener la capacidad de amar y ser amados, el ser sexuados están total y absolutamente ligados a nuestra creación a imagen de Dios.

Observe en la Biblia, que lo que habla sobre las relaciones nos ayuda a desarrollar nuestro conocimiento sobre la sexualidad del hombre y la mujer.

La literatura pornográfica no hace referencia a la sexualidad; elimina totalmente la relación y limita el sexo al mundo genital.

La Biblia tiene una visión mucho más rica del sexo.

El tomar juntos un cafecito y mantener una conversación, o ir a ver y discutir una película, el contemplar con la pareja un paisaje, son en sí manifestaciones sexuales de altísima calidad.

Se podrá estar preguntando ¿Por qué el hermano Latté dice eso?

La respuesta es sencilla: porque tanto el hombre como la mujer están gozando de una relación íntima al hacer esas cosas con quien aman.

Todos sabemos que el sexo genital forma parte del cuadro completo.

Pero entienda, por favor, que la sexualidad implica muchísimo más que simplemente el coito.

Para finalizar, te propongo que recuerdes lo que Jesús dijo: “Traten a los demás, tal y como quiere que ellos los traten a ustedes”.