Las
diferencia de sexo - el ser varón uno y mujer el otro –
los une. Son varón y mujer, pero al mismo tiempo una sola
carne.
¿Entonces porqué deben sentir vergüenza cuando
los dos gozan de una relación y están enamorados?
Dios fue el que creo su sexualidad.
Me gusta Karl Barth cuando dice que “el resultado de la
sexualidad humana ha sido la vacilación entre, por un lado,
un erotismo perverso y por otro una ausencia maligna de erotismo”.
Que lamentable que la iglesia haya tergiversado los conceptos
de sexo y sexualidad.
Muchos aún enseñan que las relaciones sexuales son
solamente para procrear y otros afirman que el placer físico
es malo.
Como consecuencia de estas teorías la iglesia convirtió
el placer sexual en enemigo de lo espiritual.
San Agustín, quien de joven tuvo una promiscua vida sexual,
satanizó la sexualidad escribiendo en su libro “La
ciudad de Dios” sobre “la vergüenza que acompaña
a cada coito”
Actualmente la iglesia tiene teólogos que instan a refrenar
la sexualidad dentro del matrimonio.
Jeremy Taylor - más positivo- anima las relaciones sexuales
“para aligerar y aliviar las preocupaciones y tristezas
del hogar, o para apreciarse más uno al otro”.
Los puritanos tenían una opinión positiva de la
sexualidad, tomaban las relaciones sexuales como algo esencial
en el matrimonio y lo tomaban como un don de Dios.
Pero como conjunto debemos reconocer que la iglesia no ha mantenido
el concepto exaltado de la sexualidad que caracteriza a la Biblia.
Esto ha provocado que en general se paso por alto el erotismo
exento de vergüenza que encontramos en los pasajes de la
creación y el gozo sensual del Cantar de los Cantares.
Como pastor me da pena que se oculte la importancia que Dios da
al sexo y al matrimonio y lo vuelva una negación de nuestra
sexualidad.
Retomen las enseñanzas de la Biblia en relación
al sexo y la sexualidad y dejen de lastimar, al cargar de culpas,
el corazón de nuestros hermanos.
Para finalizar, te propongo que a lo largo de esta semana recuerdes
lo que Salomón escribió: “Sabiduría
ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones
adquiere inteligencia”.