Hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, ricos, pobres, con mucha instrucción, con baja instrucción... la enfermedad del alcoholismo no hace distinciones y es progresiva y mortal.

Es progresiva en tanto que una vez instalada, la ingesta va a ser cada vez mayor debido a que la necesidad de beber –cada vez más imperiosa– lleva a una “carrera” que no se detiene.

Es mortal si se la deja sin tratar y la muerte puede sobrevenir tanto por una intoxicación alcohólica aguda, como por complicaciones orgánicas causadas por el alcohol o por accidentes o actos autodestructivos (riñas, conducir en estado de ebriedad, distracciones que ponen en juego la integridad, etc.).

Tomando estas características el Dr. Fouque precisó una clasificación de acuerdo a las probabilidades de un enfermo alcohólico, dando tres categorías: los que dejan de beber, los que son internados en un establecimiento psiquiátrico o penitenciario (manicomio o cárcel) y los que mueren.

En la Biblia ¿se condena al alcohólico, al borracho, al que bebe ocasionalmente alguna bebida con alcohol? ¿Es pecado el alcoholismo? Es un tema importante a analizar y meditar. De hecho, estudiosos de la Palabra y del tema lo han discernido bastante.

Es progresiva en tanto que una vez instalada, la ingesta va a ser cada vez mayor debido a que la necesidad de beber –cada vez más imperiosa– lleva a una “carrera” que no se detiene.

Es mortal si se la deja sin tratar y la muerte puede sobrevenir tanto por una intoxicación alcohólica aguda, como por complicaciones orgánicas causadas por el alcohol o por accidentes o actos autodestructivos (riñas, conducir en estado de ebriedad, distracciones que ponen en juego la integridad, etc.).

Tomando estas características el Dr. Fouque precisó una clasificación de acuerdo a las probabilidades de un enfermo alcohólico, dando tres categorías: los que dejan de beber, los que son internados en un establecimiento psiquiátrico o penitenciario (manicomio o cárcel) y los que mueren.

En la Biblia ¿se condena al alcohólico, al borracho, al que bebe ocasionalmente alguna bebida con alcohol? ¿Es pecado el alcoholismo? Es un tema importante a analizar y meditar. De hecho, estudiosos de la Palabra y del tema lo han discernido bastante.

Lo que sí queda claro es que Dios condena, a través de su Palabra escrita en la Biblia, el exceso y la embriaguez y sobre todo esta última en función de la conducta que produce (ejemplo la borrachera de Noé).

Es categórico también en que: “Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” 1ª Corintios 6:10.

Hay una diferencia entre quien se embriaga o se emborracha, pudiendo no hacerlo “si es que quiere” y entre quien no es capaz –no tiene la capacidad- de dejar de hacerlo, no puede.

De todos modos, los daños que puede provocar sobre otras personas no eximen al alcohólico de un compromiso moral, pero no parece que pueda ser condenado moralmente por tener “la enfermedad” del alcoholismo.

Hay una diferencia entre quien se embriaga o se emborracha, pudiendo no hacerlo “si es que quiere” y entre quien no es capaz –no tiene la capacidad- de dejar de hacerlo, no puede.

De todos modos, los daños que puede provocar sobre otras personas no eximen al alcohólico de un compromiso moral, pero no parece que pueda ser condenado moralmente por tener “la enfermedad” del alcoholismo.

¿Es condenable una persona que tiene una lesión neurológica que le impide controlar sus esfínteres por lo cual no puede evitar orinarse y defecarse, provocando con ello molestia y rechazo por parte de los demás?

A pesar de todo, el alcohólico no es “pura víctima” porque, reconociendo su impotencia ante el alcohol –su soberano impiadoso– puede recibir ayuda.

Dios interviene aún cuando se cree que no existe ya alternativa posible, siendo el Soberano bondadoso.

Para finalizar, te propongo que a lo largo de esta semana recuerdes lo que Santiago escribió: “¿Está afligido alguno entre ustedes? Que ore. ¿Está alguno de buen ánimo? Que cante alabanza”.